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dijous, 12 de novembre del 2020
Malas hierbas
divendres, 7 d’agost del 2020
Nom propi
diumenge, 15 de març del 2020
Mariano José de Larra
Por ahora
Revista Española, nº 475, 10 de febrero de 1835. Firmado: Fígaro
En nuestro último artículo, en que defendíamos la policía, dejamos ligeramente apuntado que hay «cosas buenas» en el mundo; y probamos hasta la evidencia, como solemos, que una de ellas es la policía. Como no nos pasa por la imaginación que uno solo de nuestros lectores se haya resistido a nuestras razones, tratamos de probar hoy otra verdad más indisputable todavía, a saber: que sentado el principio de que hay cosas buenas, hay palabras que parecen cosas, es decir, que hay palabras buenas.
A primera vista parece que buenas deben ser todas las palabras,
puesto que sirven todas para hablar, o sea para gastar conversación, que es el
fin que parecemos proponernos; esto es un error sin embargo, y error grave.
Palabras hay malas, profundamente malas por sí mismas, y sin necesidad de
accesorios, que forman por sí solas oración y sentido, por más que suelan ellas
no tener sentido común. Palabras que valen más que un discurso, y que dan que
discurrir; cuando uno oye, por ejemplo, la palabra «conspiración» cree estar
viendo un drama entero, y aunque no sea nada en realidad. Cuando uno oye la
palabra «libertad», sola ella, solita, cree uno estar oyendo una larga comedia.
Cuando uno oye la palabra «imprenta», ¿no cree ver detrás la censura, el imposible
vencido, la cuadratura del círculo, la gran quisicosa? ¿No hay quien ve en ella
el abismo, la anarquía, aquel qué sé yo, que nadie sabe explicar ni comprender?
Cada una de estas palabras son verdaderas linternas mágicas: el mundo todo pasa
al través de ellas. Una vez encendidas, todo se ve dentro.
Estas palabras que encierran por sí solas una significación entera
y determinada son malas generalmente; las buenas son aquellas que no dicen nada
por sí, como por ejemplo: «prosperidad», «ilustración», «justicia»,
«regeneración», «siglo», «luces», «responsabilidad», «marchar», «progreso»,
«reforma», etc., etc. Éstas no tienen un sentido fijo y decisivo: hay quien las
entiende de un modo, hay quien las entiende de otro, hay, por fin, quien no las
entiende de ninguno. Éstas son buenas porque, blandas como cera, adáptanse a
todas las figuras; éstas son, en fin, el alimento de toda conversación. Con
ellas no hay discurso que no se pueda sostener, no hay cosa que no se pueda
probar, no hay pueblo a quien no se pueda convencer. Éstas son las palabras que
parecen cosas.
Ahora bien: cuando dos de estas palabras insignificantes y
maleables se llegan a encontrar en el camino una de otra, únense al momento y
se combinan por una rara afinidad filológica, y entonces no toman por eso mayor
sentido; todo lo contrario, juntas suelen querer decir menos todavía que
separadas; entonces estas palabras buenas suelen convertirse en lo que
vulgarmente llamamos «buenas palabras».
He aquí las reflexiones que teníamos presentes al sentar en el
papel el titulillo de este artículo. Nadie nos negará que la palabra «por»
quiere decir poco cuando va sola; pues de la palabra «ahora», no decimos nada.
He aquí, pues, dos palabras excelentes, y combínense como se combinen. Júntese
el «por» con el «que», y resultará el «porque». Siempre se ha dicho que el
porqué de las cosas es inaveriguable; por consiguiente, no quiere decir
nada. Póngase el «ahora» en oración y digamos, por ejemplo: «¿Qué hay
ahora? ¿Qué se hace ahora?». Nada. Ambas son, pues, palabras nulas, y buenas
por consiguiente. Combínense ahora juntas y digamos: «por ahora» y se verá el
efecto peregrino de la suma de todas las nulidades.
Pocas palabras hay tan buenas, tan útiles en el día, tan en boga;
pocas palabras buenas que puedan tan fácilmente convertirse en «buenas
palabras». ¿A qué no contesta usted con el «por ahora»? Es la espada de
Alejandro, que corta todo nudo gordiano; es la panacea universal que templa
todos los dolores. Buena jornada habríamos echado si no pudiéramos contestar a
todo: «Por ahora».
¿Cuánto no suaviza esta frase toda mala contestación? Por mejor
decir, no hay con ella mala contestación posible, y todo aquel que sepa lo que
es una repulsa seca, sabrá apreciar cuánto valen las buenas palabras. Son el
vino que se mezcla con el agua para quitarle su crudeza. Ejemplo. «No» quiere
decir que no. Pero si en vez de decir «no», dice usted «por ahora no», aunque
usted quiera decir lo mismo, si habla usted sobre todo con un tonto, como suele
suceder, ha dicho usted una gran cosa. ¿Y qué cuesta decir dos palabras más?
Convencidos hombres muy ilustrados de esta verdad, ¿cómo pudieran
no usarlas continuamente?
Lluevan sobre ellos en buen hora demandas y peticiones, renuévese
la tabla de los derechos, clamen por todas partes tribuna y periódicos por la
libertad de imprenta; no le responderán a usted con un «no» seco, sino que «por
ahora no conviene». Pida usted más garantías; abogue usted por una verdadera
seguridad individual; porque tal o cual estado es absurdo. «Lo
vemos –responderán–, y, lo que es más, con dolor; empero por
ahora no es oportuno. Para que un pueblo esté bien gobernado, para que sea
feliz, es preciso que se difunda la ilustración; para que un pueblo sea
libre, es preciso que sepa mucho... y esté bastantemente ilustrado.... véase,
si no, Grecia y Roma; aquéllos eran pueblos libres... pero, ¡lo que se
sabía allí! ¡Qué pueblos tan ilustrados! ¿Qué tiene que ver la España del siglo
XIX con la Grecia de Licurgo y la Roma de Numa?»
Venga usted a decirme que el sistema judicial no es gran cosa. Que
cada uno multa como le da la gana, y juzga como le parece. Pero eso es «por
ahora» no más. Deje usted que llegue aquel día raro, aquel día particular, que
ha de ser el decisivo; el día, en fin, de la oportunidad, el día que nos
convenga pasarlo bien, que ese día será otra cosa.
Que hay confusión de poderes, de palabras y de cosas; que no nos
entendemos; que es una verdadera Babel; que no andamos un paso, un solo paso;
pero eso es «por ahora». Todavía no conviene que nos entendamos. Es preciso
buscar el momento oportuno. Pues qué, ¿no hay más que entenderse cualquier día
del año, cualquier año del siglo?
¿Y quién es el encargado, preguntarán ustedes, de conocer el
momento? ¿Quién es ese sabio sagaz y penetrante, que ha de conocer cuándo nos
conviene ser iguales, ser libres, poder hablar, ser, en una palabra, felices?
¿Dónde está la línea divisoria entre la inoportunidad y la oportunidad? ¿Quién
es el ilustrado encargado de medir nuestra ilustración?
«Por ahora», amigo lector, no se
columbra todavía a ese sabio, responderemos; ni nosotros hemos hecho ánimo de
responder «por ahora» a todas las preguntas, ni nos dejarán responder tampoco
«por ahora», aunque quisiéramos. Limitámonos «por ahora» a probar que como hay
cosas buenas entre nosotros, hay palabras que parecen cosas, y «palabras
buenas» que nos dan por «buenas palabras». Que las voces «por ahora» son las
primeras de este género, y, si bien se mira, bastante hemos dicho «por
ahora».
Doncs això, ara per ara, tancats a casa, sense pedalar, amb el principal focus d'infecció per controlar des de fa segles, virus per a tots, no siga que qualsevol comunitat autònoma li puga donar lliçons de com fer les coses a aquesta mena de disbauxa anomenada Madriz; i sense mesures sanitàries i socials a l'alçada de les circumstàncies.
Doncs això, ara per ara, tancats a casa, sense pedalar, amb el principal focus d'infecció per controlar des de fa segles, virus per a tots, no siga que qualsevol comunitat autònoma li puga donar lliçons de com fer les coses a aquesta mena de disbauxa anomenada Madriz; i sense mesures sanitàries i socials a l'alçada de les circumstàncies.
dimarts, 26 de novembre del 2019
La samarreta
Era el seu tercer dia a València. Sí, la ciutat era bonica, o això pretenia, però alguna cosa no acabava d'agradar-li. Potser no era un problema de la ciutat, sinó del que estava passant. Però, què estava passant? Tampoc no ho sabia. Al capdavall, ell era un foraster, un estranger, un nouvingut, un guiri -com ací els anomenaven- que havia decidit passar-hi els dies lliures que li quedaven de les vacances d'estiu i participar-hi a la Marató que tan famosa era arreu del món. Li havien dit tantes coses bones d'aquesta ciutat: la climatologia favorable, els menjars, els indrets per visitar, la seua orografia que tots dirien pensada pel running. A més de la vida als carrers o la inveterada inclinació a la festa dels seus indígenes. I ahir al matí potser que podria combinar-ho tot. Feia un dia esplèndid, esponerós -ventós, això sí, però acceptable- visitaria el Mercat Central i compraria algunes menges recomanades pels amics, i desprès visitaria la Llotja, magnífic exemplar de gòtic civil arreu del món. A la vesprada, entrenament. Tot en una, com si fos el pack definitiu. De ser espanyol hagués dit Tres en uno, bé, cuatro en uno. Però no ho era. Va posar-se una samarreta qualsevol, els pantalons, una caçadora verd camuflatge i una gorra a xoc. Agafà la motxilla i va eixir de l'habitació de l'Hostal. En recepció, la xica, en saber que volia anar a la Llotja, el va avisar: hi havia una cerimònia d'uns premis amb visita reial inclosa i només podria pegar-li una ullada per fora. Què hi farem, es resignà. En arribar a la Plaça, el desplegament policial li va semblar un tant hipertrofiat. Com els músculs amfetamínics que ell tant odiava. Poca gent havia pogut acostar-s'hi, de fet. Les tanques, les prohibicions: por aquí no, caballero. No, señora, dé la vuelta. Tots els carrers que com els raigs d'un sol esmaperdut donaven a la plaça estaven tancats. I la gent acabava per renunciar-ne, i passava pàgina a la possibilitat de veure un reportatge de la revista Hola en tres dimensions. Quin rei era aquest, es preguntà, que necessitava la protecció de Fort Knox per pujar a cel obert els set graons, com els set pecats capitals, de tal monument civil? La policia ho regirava tot, feia escorcoll indiscriminat de motxilles, requisava banderes que considerava sospitoses. Apartava de primera línia als que rebutjaven la visita reial amb cartells republicans o pancartes per l'alliberament dels presos polítics. Retenien DNIs sense donar explicacions. Prenien notes en fulletes que desprès separaven de llibretetes que semblaven de pega, la veritat. I els que passaven pel davant dels retinguts, emparats amb les forces d'ordre públic, els insultaven. Insultaven als dissidents: asquerosos, sinvergüenzas, sois 4 gatos, fills de puta -aquesta, l'estranger l'entenia a mitges. I dels insults passaven a l'exaltació reial: Viva el rey, a la qual proclama els dissidents contestaven que sí, que visca, però ben lluny i mal -cosa que el foraster des de les seues limitacions lingüístiques prenia com una paradoxa. Va considerar que ja en tenia prou, que la façana de la Llojta era espectacular, però que tot allò començava a regirar-li l'estomac. No volia que aquest cúmul de sensacions fóra record massa viu dels seus dies de Marató a la ciutat. De sobte, una veu autoritària se li va encarar: a ver, la camiseta! Ni buenos días, ni caballero, ni hòsties. A ver, la camiseta! Sí, això ho havia entès perfectament. I mentre s'ho preguntava, mentre es preguntava el perquè d'aquella demanda insòlita i irada, anava descordant la cremallera de la seua caçadora de camuflatge. I'm royal cycling, va respondre la samarreta. I l'estranger va xiuxiuejar: Alright? El policeman va adonar-se de la cagada: los turistas ni los toquéis, havia dit el caporal. Però no podríem dir que la cara del policeman va ressentir-se camuflada com era al darrere de les ulleres de sol reglamentàries, la barba hipster que sí que no reglamentària i la gorreta a xoc també reglamentària. Això sí, pensant amb l'amo va etzibar-li un thank you ben esponerós, però de pega.
dijous, 7 de novembre del 2019
Atmosfera
L'atmosfera va fer-se irrespirable. Veus crítiques ho havien pronosticat. Van ser silenciades. Però els fets hi eren. No era normal que un agent et preguntés, desprès de fer-te parar i baixar de la bici, el perquè de la teua inveterada afició ciclista i comprovés que la teua resposta no hi era al manual The Rules of Law. Caballero, aquí "por mantener el equilibrio" no me sale. Su vehículo queda confiscado. Però no hi havien passat un parell de mesos, que començaren a preguntar per què caminaves. I la teua resposta tampoc hi era al manual. Caballero, aquí "por mantener el equilibrio" no figura. I en confirmar la teua identitat: Vaya, un reincidente. Venga conmigo. I llavors t'empresonaven. És a dir, et confiscaven a tu mateix. El jutge -que, per cert, era l'agent d'abans, ara sense uniforme però amb toga- mirava d'explicar-te la sentència: Caballero, "por mantener el equilibrio" se presta a interpretaciones muy diversas y desestabilizadoras. Uno puede pedalear "por matar el tiempo", como nos indica el manual en el capítulo 5, sección 3ª, parágrafo XIII de The Rules of Law. O caminar "para ir al trabajo", como podemos colegir del texto central del apartado 4ºbis. Todo lo demás, reconocerá, pone en peligro la convivencia. La principal raó, però, d'aquestes restriccions, les va aclarir el mateix paio que abans hem vist vestit d'uniforme o amb toga, i que ara duia impecable jaqueta i corbata, i que es dirigia a l'audiència televisiva per comunicar-li que la quantitat d'oxigen que hi havia a l'atmosfera era tan minsa, tan crítica, que s'havien vist en l'obligació de fer-ne certes "retallades", va dir ell. Es volia evitar, sobretot, que la gent eixirà al carrer, que fes consum d'oxigen. La gent no devia moure's. Només per anar a treballar. A partir d'ara, tots haurien de dur una mena de barreja entre careta antigàs i escafandre, les 24 hores del dia, amb ampolla d'oxigen i via per a l'alimentació líquida incorporades. Com si foren a una terra estranya. Com astronautes al seu país. Totes dues ampolles -oxigen i menjar- amb la mascareta podien comprar-les a les gasolineres. De fet, la gent va començar a invertir el poc que guanyaven només per sobreviure. Van instal·lar-se càmeres a tots els domicilis per a controlar que cap persona es llevés la careta-escanfadre, la mascareta, al llarg del dia, nadons inclosos. I la gent va deixar de parlar-se i de fer-se petons. Es van intervenir les xarxes socials, per bé de la germanor. Algunes veus aïllades de l'oposició, però, li van recriminar al paio de la jaqueta no asseure's i parlar per tal de trobar una solució menys traumàtica. Però el paio de la jaqueta els hi va dir que en aquesta democràcia -de l'anglès demo i crazy- pleníssima no calien reunions que llançaren dubtes sobre el manual, The Rules of Law, i que si el que perseguien era un mena de dissidència abocada a la sedició, no tindria més remei que il·legarlizart-los. Els poders fàctics que hi havien al darrere de l'enverinament de l'atmosfera el van aplaudir. I el paio amb jaqueta, corbata i mascareta, va sentir-se prou recolzat. Tanmateix, no tots patien en aquesta atmosfera irrespirable. L'ésser humà té la facultat de sobreviure a gairebé qualsevol desafiament. Sí, ells també duien mascareta. Havien de dissimular. Mentre esperaven l'arribada d'aquell que els duria a la victòria final. De fet, tot s'ho plantejaven com una guerra. Aquella atmosfera enrarida els nodria. Aquella manca d'oxigen els feia respirar millor. Havien desenvolupat una mena de brànquies a l'aixella del seu braç dret que es posava en funcionament només alçar el braç dret ben estirat amb la mà dreta ben estirada. I només aquest petit gest els renovava tota la seua sang intoxicada. Aquesta mutació els feia superiors en ambients intoxicats. Si l'atmosfera era sana, s'ofegaven. El verí, com l'odi a l'envejós, era la seua forma de vida. Només calia esperar l'arribada del seu líder, tot i que quan això passés encara no tenien gens clar el que farien: si tancar les gasolineres o prohibir respirar. Bé, coses de la nova pluralitat democràtica.
dissabte, 26 de maig del 2018
Xoriços
Dir dissabte és dir mercat, ja sabeu. Avui he eixit ben d'hora guardiolana, sobretot pel peix. No n'eren dos quarts de nou que ja demanava "l'últim" al puesto d'Amparo, la peixatera. Ja em toca: ¿Tens xoriços?... ¿Rèmora o ermità?... Posa'm un de rèmora grosset i un quart d'ermità... ¿Com els fem?... La rèmora li lleves el cap i els budells; l'ermità, cap, budells i espina… De camí a les verdures, passe per la fruita: ¿Tens xoriços?... ¿Verds o madurs?... No, verdets, que si no enseguida fan pudor. Va, i uns de cirera madurets i sorprenents, que els menjarem hui… Ja estic a tocar el puesto d'Ana, la marmanyera de verdures, que pare davant el pollastre valencià: ¿Tens xoriços?... ¿Campero, de corral?... No, millor urbanita… ¿Com el fem?... Li lleves la punteta, la pell i el fas a trossos… Hola, Ana… Hola, què posem?... ¿Tens xoriços?... ¿De pebrot, amb ceba, albergínia, pastanaga, alls tendres, faves, espinacs?... Mira, dos d'aquests, tres d'aquells, quatre d'ací i cinc d'allà. Au… A veure, què em queda. Ah, sí, el formatge, els dàtils, ous, olives, carn. Buf… A la parada dels formatges, els germans de Tovalló -deu ser un cognom aristocràtic- sembla que m'estaven esperant: ¿Què vol?... ¿Tens xoriços?... ¿Suaus?... Suaus, sí… ¿Els fem a triangles?... Bé, sí… Escolta, i d'aquell que fa tanta pudor no teniu?... No, sap què passa, que la casa t'accepta que el retornes, si es passa de data, però si ho fas dues voltes et bloqueja un temps… Clar, és que xoriço tan pudent no sempre ve de gust, oi… I que ho diga… Susana, la dels dàtils, m'ha fet mala cara: ¿Tens xoriços?... Depèn… Com que depèn?... ¿Fregit o torrat?... Tant m'hi fa… Ja li ho deia jo… ¿?... Me n'adone que per enèsima m'he deixat l'ouera a casa. I mira que Pilar m'insisteix: el que reutilitza no desaprofita. ¿Tens xoriços?... ¿XL o XXL?... Dels més grossos. Caballo grande, ande o no ande… I riu Pilar, riu amb una boca XXL… A la parada de les olives trobes un món en standby, en maceració. Tot el contrari de l'emergència del peix. Avui, de fet, una dona demanava seriosament que li posaren les clòtxines de Clonxín abans de que li arribés el torn, perquè només volia això, insistia. I ho deia tot convençuda de tindre raó. ¿En quin cap cap que quant menys coses vols, pots passar cap endavant? Bé, però estàvem a les olives: ¿Tens xoriços?... Farcits, partits, adobats… Doncs, d'adobats i partits… ¿Li pose suc?... Sí, és clar. Si no s'asseca i no val res. A més, com que l'altre dia em van llevar un queixal de l'enteniment, millor sucós que sec. I ara que pense, que no m'oblide de passar per la drogueria i comprar recanvi del Kill-Paff contra el xoriço tigre, i a la farmàcia per un antixoriço, que desprès en fer la digestió me'n penediré. El que ningú no sap és quan se'n penedirà el Froome, si és que deu penedir-se d'alguna cosa. Ves a saber. I al capdavall, la carn: Hola… Hola… ¿Tens xoriços?... Sólo Millo… Deixem-ho córrer… Sí… No digues sí, di oui… Sí, vull dir: oui… Sacrebleu...
dimecres, 11 d’abril del 2018
Tome nota
García, tome nota: Voyons… "Au village, sans prétention/ J'ai mauvais réputation" Bueno, este amago de contrición, de examen de conciencia, de mea culpa, a pesar de su matiz realista no evita que el susodicho plantee subrepticiamente una actitud antisocial, n'est-ce pas, García? Deberá responder de tan negativa valoración a ojos de sus convecinos. Tome nota: rebelión, con agravante de futura y previsible actividad violenta de engañoso cariz pacifista. ¿Le terrorisme, monsieur le juge?... Qui sait, García?... No parece ser totalmente consciente de la repercusión de sus actos: "Qu'je m'démène ou qu'je reste coi/Je pass' pour un je-ne-sais-quoi". Podríamos deducir, incluso, un cierto desequilibrio mental, algún brote esquizoide, el típico complejo de mártir o delirio conspiratorio, tout contre moi: claro, él no hace mal a nadie, él es buena persona, "petit bonhomme", pero no se deje confundir, García, tales expresiones son la muestra inequívoca de su pertinaz cinismo. Tome nota: manifiesta voluntad de manipulación al pervertir la humana virtud de la candidez. "Mais les brav's gens n'aiment pas que/L'on suive une autre route qu'eux/Non les brav's gens n'aiment pas que/L'on suive une autre route qu'eux/Tout le monde médit de moi/Sauf les muets, ça va de soi". Si tan buenas gentes son, por qué no seguir su camino? ¿Me lo puede explicar, García?, además de la befa o burla ofensiva, grosera y malintencionada hacia una discapacidad física como es la mudez, que más adelante amplía a la manquera o manquedad, cojera y ceguera. Tome nota: voluntad malevolente y consiguiente delito de odio hacia los discapacitados físicos. "Le jour du Quatorce julliet/Je reste dans mon lit douillet" Previsible, García, previsible. Un antipatriota. No le conmueve lo más mínimo festividad tan simbólica y significativa, tanto por sus vigorosos himnos guerreros y marchas, como por sus estandartes ondeando al viento del sentir patrio. Todo le trae sin cuidado. Que no hace mal a nadie, insiste el susodicho, ignorando clamores musicales tan ancestrales. Tome nota: sedición en grado de enmascaramiento en diferido tras el simulacro de sedentaria actitud finiquita del yacente. "Quand j'croise un voleur malchanceux/Poursuivi par un cul-terreux/J'lance la patte et pourquoi le taire/Le cul-terreux se r'trouve par terre." Colaborador, y por lo tanto cómplice, del acto y el sujeto delincuente. Muy grave, García, muy grave. Tome nota: instigador, en grado de colaborador necesario, de enajenación de bienes al descuido o pillaje, hurto con violencia -reconoce la zancadilla- de fruto moralmente tan sospechoso como la manzana. "Pas besoin d'être Jérémie/Pour d'viner l'sort qui m'est promis/S'ils trouv'nt une corde à leur goût/Ils me la passeront au cou". Ah, claro, los malos somos nosotros, las gentes de bien. Comprende, García? Qué perversión! Tome nota: malversación… Sí, sí, ha oído bien, malversación de la paciencia pública, que como todas las paciencias tiene un límite. El susodicho juega con la autoestima de las buenas gentes, su entereza y pundonor al sugerir un linchamiento que, por otra parte, estaría más que justificado. Fíjese, García, lo que puede llegar a esconder un hombre que se queda en la cama un catorce de julio. Redacte el pliego de cargos y proceda. Los hombres son como los volcanes, parecen dormidos hasta que erupcionan… ¿Pero podemos encarcelar a todos por la amenaza de erupción que representan?… Tout marchera, García, todo se andará. Donnez-moi le dossier suivant: À bicyclette. Tome nota, García: "Quand on partait de bon matin/Quand on partait sur les chemins/À bicyclette/Nous étions quelques bons copains" Asociación ilícita evidente, García. Da nombres, es cierto. Pero esta reunión subversiva es sospechosa de sugerir el libre desplazamiento -léase albedrío- la libertad de circulación -léase de expresión- y los derechos ciclistas -léase humanos. Le terrorisme, tome nota…
dijous, 2 de novembre del 2017
Acalanto
No, no paga la pena. Dorm. No despertes o, a poc a poc, veuràs enfosquir l'habitació. No despertes. La finestra amb vistes només era la il·lusió d'un horitzó, com si l'horitzó mateix no fos pura eternitat d'aurores que mai no arriben. Deixa-ho córrer. Dorm, beneïda. O sabràs que la polsera que tant t'agrada no és sinó un tros de cadena. I que els homes han perdut les paraules i només els hi queda la mudesa de l'odi. Que aquells que en feien de la tolerància i el diàleg la seua senyera, avui no tenen més arguments que els insults i les cel·les. És el que té trair-te a tu mateix. La Fundació, vet aquí el problema, el teatre. Dorm, petita. Dorm. Pedalar cap a l'aurora mais serena, vet aquí el delit. Dorm, no paga la pena. O t'adonaràs que els barrots del bressol no són per protegir-te.
dijous, 21 de setembre del 2017
De raons genoveses
Un dels personatges més fascinants de les sèries televisives que n'he vist -sóc de poca tele, ho reconec- és sens dubte en Tony Soprano. Profundament shakespearià, tot i no semblar-ho ni saber-lo -potser perquè no n'és un replicant previsible tipus en Frank de House of Cards- no sé si comparar-lo amb Enric V, Ricard III o fins i tot el propi Hamlet. De fet, hi trobem un parell -o ben bé un desglossament- d'encisadores Ofèlies entre les seues amants: la Svetlana -que intenta suïcidar-se- i la Glòria Trillo -que al capdavall ho aconsegueix penjant-se del coll... ¿Trillo?... En Tony es considera un soldat. Els mafiosos són, per tant, soldats. I la seua jerarquia és castrense, l'única que funciona sense raons, o amb la raó absoluta d'un tret al clatell, ves a saber. La seua guerra n'és, òbviament, per defendre i ampliar el seu territori… de negocis, aquells que els van ser arravatats, diuen, des que els Anglesos, Irlandesos & Co. van fer la seua aparició estel·lar al bell mig de la terra dels indis per massacrar-los. Perquè a la cosmogonia d'en Tony, l'origen d'Amèrica -deixant a banda l'Amerigo Vespucci- n'és italià, ja que la va descobrir, tot i equivocant-se d'objectiu, en Cristòfor Colom, navegant d'origen italià que va nàixer a Gènova… ¿Gènova? ¿Trillo?... De res ens serviria explicar-li a en Tony que al darrere d'en Cristòfor n'eren tanto monta, monta tanto -m'encisen els palíndroms- els autoanomenats Reyes Católicos, i que al seu torn, al darrere dels Catòlics, com si fos una grupetta de ciclistes en línia, n'estava un jueu valencià, en Lluis Santàngel, que va posar els diners per a l'expedició, diners fets gràcies a l'arrendament dels drets pagats pels genovesos residents a València, tot s'ha de dir. I així el cercle es tanca com una bona roda de bicicleta. En bona lògica el nou continent es deuria haver dit Lluisada -perquè Lusitània ja n'estava pres des dels romans- o Catolicònia, tot i que aquest últim no li feia molta gràcia a Na Isabel. Bé, ves a explicar-li tota aquesta línia o roda de circumstàncies ciclistes a en Tony i veuràs què bé que et tracta: "Qui ha demanat per la Història? Jo el que vull és el sobre, Luis" De quin Luis parla?... Llavors, hem de reconèixer que a Hispània és tradició que els que posen els diners pels sobres no només no són els que manen d'ells sinó que mai no els serà reconegut el mèrit. Que estan els pagadors i els recaptadors, i aquests últims són els que intervenen tot allò que els hi ve de gust, per dret de descobriment o conquesta, diuen, i que fins i tot eliminen sense pestanyejar als que poden suposar-les un problema, tot i que siguen de la família. No sé, tot açò crec que es podria resumir en quelcom més simple, més senzill, alguna cosa com un parell de lletres, o una repetida pose per cas. Màfia, assassinats -que parezca un suicidio o accidente, Alfonso, ves en compte!- robatoris, sobres a dojo, Luis, Trillo, Gènova… No sé, no em ve al cap la raó, però tenen la fatxenderia de marcar el territori donant lliçons del que és o no legal.
dissabte, 7 de gener del 2017
FEN
Al menjador
de casa dels seus pares tenien tot un seguit de quadrets tipus Home Sweet Home. Alguns d'ells, fins i tot,
havien estat brodats amb punt de creu i en fils de diversos colors tan
significatius com si d'una bandera es tractés. Però més enllà de la dolçor o
acritud de la llar, aquells quadrets ressenyaven consignes molt més edificants
i sobretot pràctiques, molt més utilitàries, com saber anglès si ets ambaixador
a Londres, posem per cas, el que podríem denominar sense por d'equivocar-nos
veritables ensenyaments: Evita los escrúpulos.
Haz el bien, pero mira a quién. No estudies lo que un amigo te aprobará. Que el
que fue compañero de pupitre, lo sea en el escaño, el gobierno y el lupanar.
I així, a poc a poc, posant en pràctica preceptes tan valuosos, va aprovar
primer una oposició de tronío, i desprès
va fer el bot a la política. I va tindre que dedicar un nou espai del menjador
per a la nova circumstància. Ja sabeu, Yo soy
yo y mi circunstancia. Així, va anar afegint joies quadriculades com: No hay principio más valioso que un cargo. Rodéate de
culpables. Sólo dimiten los culpables, y siempre son los otros. La única ley es la del más fuerte. No hagas feos distinguos entre lo público y lo
privado, afíliate al PP (PublicPrivate), que todo lo integra, i que ràpidament van completar aquesta mena
de decàleg mai no escrit, que duia com a colofó o corol·lari un consell
eminentment pràctic: Nunca utilices sobres
transparentes. Tot i això, trobava a faltar una petita vessant més
familiar, més càlida, més recolzada en pactes infrangibles, en tàcits acords
signats amb sang, en la sana camaradería de los
soldados en Cristo, com si diguérem, alguna
cosa que evités tindre que repetir com si d'una lletania es tractés, i en
qualsevol circumstància el: Querido amigo, qué
hay de lo mío? I va ser llavors, que va ingressar a la Obra. No, no va
fer de paleta. I tot va anar com la seda amb que fan els hàbits més ostentosos
del cos clerical, els de més tronío,
podríem dir. I va haver de buscar lloc al menjador per al que podríem
qualificar sense por a equivocar-nos de capella supernumerària dedicada al sant
monsenyor o monsenyor sant, que tant s'hi val, i que estava encapçalada per
màxima tan lapidària com: Que parezca un
accidente. I al costat dret de l'anterior:
Y si lo es, que no te salpique. I al esquerre: Si era evitable, Keep Calm, mientras haya tierra que echar, u otros a
quien culpar, amb rima i tot. Per a acabar, tot just al sota dels
anteriors: Cuando te utlicen como tapadera,
preocúpate. Al capdavall, tota una substanciació del que va rebre als
pupitres d'aquell col·legi de tronío
quan era un xiquet: la gloriosa Formación del
Espíritu Nacional. Sí, amics, sempre ens quedarà Perejil.
dimecres, 23 de novembre del 2016
Escaire
Avui a la vesprada he baixat a la perruqueria. Estava ansiós. Ja us en podeu fer la idea, no? Caram, quina notícia. I n'estava que no em podia estar. Au, que com és dimecres, i la vesprada quasi lliure està, doncs què millor que fer una volteta per la perruqueria, tallar-me els pocs cabells que em queden, i aprofitar l'estona pel que tots esteu pensant: perquè d'aquestes coses no tots els dies en tenen. Entre. La porta de la perruqueria és d'aquestes d'alumini platejat que ignoren d'entrada -i també d'eixida- el concepte escaire. Grinyola fins la pica neteja caps amb la complicitat dels espills en obrir-la, i tancar-la suposa un tret al clatell. La butaca del barber, el seient de la qual està més atrotinat que el tron que el campechano va heretar del seu model polític, està més que ocupada. Vull dir que n'és ben ocupada. No sé si m'explique. Deixem-ho córrer. No está nada claro. No lo veo claro. Qué casualidad! Y a cuatro días de la Navidad. Ni que les hubiera tocado el gordo… Ahora todos hacen sangre, li contesta el perruquer. I afegeix: que si ya era hora. Que si yo qué sé. Pues en el barrio de mi hermana, en los ochenta, no había quién entrara… Bé, la seua germana, sí, no?, pense… Y ahora no… No, què? Que ja no entra ni la seua germana? Potser és un problema d'escaire, estic per dir-li. Però a mi m'interessa molt més el que he vingut a… Que no me cuadra, oye; digas tú lo que digas... No todo lo haría mal; que la gente una y otra vez… Pero eso no quiere decir nada… Cómo que no? Si puso a Valencia en el mapa… En el mapa de qué… De qué va a ser… Però ningú no acaba de precisar-ho… No es que yo defienda… Qué vas a defender? Por dios… Pero no veo que sea el momento. Un respeto, no?... Però sí que n'és el moment, els hi dic. Dates com aquesta són molt significatives, perquè el personatge és molt significatiu… Sí, bueno, claro, la muerte… Y tan claro, ¿ves lo que yo te decía?... Puede que sí, pero has de comprender que no todos piensan igual… Però en Fuster és del milloret que ens ha passat a casa nostra, perdoneu. És indiscutible. No n'és cosa d'opinions. I no és la mort, sinó tot el contrari, que un dia com avui faria noranta-quatre… Quién?... Cómo?... Com que qui? De qui parlem? Ara, al que no li quadren els comptes és a mi.
dissabte, 1 d’octubre del 2016
A murder of quality
Prueba superada!!! ¡Sí señor! Què gran que eres, malparit. Ei, que és en carinyo, lo de malparit; ya me entiendes. ¡Sí señor! RIP pel partit. I que no ha estat gens fàcil, eh, xato? Que la cosa s'ha fet llarga, i te s'ha fet llarga, no? I sense pedals, caram, quin crack. Si lo sé, no vengo, eh, cabronàs; ei en carinyet, lo de cabronàs, ja ho saps. Però sí: prueba superada. T'estimen, xatorro, a Gènova no saben què fer-se en tu. Des de Suresnes intentant-ho, i a la fi ho has aconseguit. Prueba superada!!! eh, fill de puta. Ei, fill de puta és una forma de parlar, ja ho saps, una floreta, una amoreta, que si dos valencians es troben desprès d'anys i panys sense veure's, el primer que fan és dir-se fill de puta: "eh, fill de puta, quan de temps", i tot això. És el que té ser gente del Levante Español, perquè per tu tots els valencians som del Levante, no? ¿granotes, no? Quina gràcia, veus. Faig memòria del que et va costar fer fora al Ricard, al Josep Lluís, i als pocs que tenien dignitat i dos dits de front a l'edifici de Blanqueries, per ficar al borinot -també en molt de carinyo, ojo- de Joan, sí, faig memòria i és que em donen ganes de plorar. Ai, com són les emocions, xatet. Escolta, un dubte, com li direu al partit d'ara endavant: GasIbex, Ibex Natural, Gas35? No, ho dic per evitar confusions, ja m'entens. Ah, i un altre dubte. Bé, t'ho diré en veu baixeta, a cau d'orella: escolta, els sobres, els del Luis, sé fuerte, ¿tu els arreplegaves a la seu de Gas Natural?... Ja deia jo, acabáramos. Només em sap greu pel pare, sí pel meu pare, que sempre et va ser fidel, no com jo, que des que vareu fer aquell espectacle… com és deia… sí, home, sí… ah, sí: De entrada, no, ja li vaig dir que tu i el germà d'El Patillas hereu dos venedors de fira -que de fum seria potser massa imaginatiu i tot- d'aquells que et venen un grapat de draps de merda -amb carinyo, eh; la merda, vull dir- com si fos un joc de llençols de primera, xe, d'això que al Levante diem "de categoria". Que em sap greu pel pare, deia, perquè si fos viu potser que te tallaria els ous, però de segur que no tels trobaria, capón -amb carinyo, osti, ja saps- perquè tels vas tallar a la porta giratòria, aiiiisss! Bé, xato, et deixe, que demà tinc pedalada per l'Horta, la Calderona, i tutti quanti. Les meues felicitacions. I mira, vull fer-te un regalet per la teua victòria: propose com a nou himne del partit aquesta magnífica melodia que canvia la rosa pel ratolí, ja que parlem d'assassinats. Por consiguiente, i a partir d'ara, que cadascú aguante su vela.
dimecres, 28 de setembre del 2016
La meua xiqueta
La meua xiqueta era l'ama
del corral i del carrer,
del poal i de la caixa
i el sabó per als diners.
A que sí, bufoneta? Ajo, ajo, dis-li ajo al papa. Mira-la com dorm, la beneita. Com el Benet ics, be baixa, palet, l'altre papa, a que sí? Ai, la baveta que li regalima de gustet. Bonica, ella. Ajo, ajo, dis-li ajo al papa.
La meua xiqueta era l'ama
de lo cap i del casal,
del balcó i de les urnes
i la gàbia del pardal.
Allet, allet, dis-li allet als iaios. Què a gust que ronca, xica. Dis-li allet al iaio. Mira-la com rebufa, xica. Xiqueta meua, nineta dels iaios, chiquitina. Què somnia amb els angelets, mi xica? ¿Sí, amb els angelets negres, com les targetes de Bankia? Pobreta meua. Allet, allet als iaios, dis-li allet als iaios i els reis enguany et portaran un cavallet de ferro de Valenbisi… Ajoaceite, quiero ajoaceite, chorizos y un gin-tonic!!!
La meua xiqueta era l'ama
de la cort
i la porquera,
dels xoriços i arribistes
i d'omplir la faltriquera.
dijous, 15 de setembre del 2016
L'Eternitat i un dia
Potser que mai no ho va llegir. La qual cosa, però, no lleva que no ho pensés, i fins i tot que no s'ho arribés a creure: Yo, que fundé todos mis deseos / bajo especies de eternidad, va dir el poeta. Ara ja sap que, a més de la caducitat de les coses eternes, mai no gaudirà la glòria del record sustentat en la glòria d'un dubtós passat gloriós: Para ofrendar nuevas glorias a… Ni tan sols li quedarà el record de glòries efímeres esculpides a cop de destral, i sense cap mirament pels sofriments que en produïen. En feia oïts sords i reia. Com reia la dona sorda, la batllessa d'Espanya. Va intentar ésser Àtila a un antic barri de pescadors, i quasi que ho va aconseguir. Va intentar ésser model de perdonavides, i ho va aconseguir de llarg. Va ser la personificació de la indecència cívica i política, i ni tan sols ho va intentar. Ara viu el temps del darrer dia, de la darrera pedalada. La paradoxa perversa d'un matí assolellat i presumptuós sobre els ulls grisos del ciclista terminal. Els efectes secundaris dels dies de vi i roses -que potser tampoc va veure- perquè ella era més dels dies de trons. Dies de Ferraris i ulleres de sol, de velers i desfetes de veles i vents -que de segur tampoc no va llegir- de traca i dinarots a costa del contribuent, la Tibèria de l'altra banda del mediterrani. Ningú no barrarà el pas a l'exèrcit de llenyaters sords que cerquen amb avidesa l'arbre caigut. Ningú no li farà llàstima el seu rostre desencaixat. Perquè si hagués llegit els poetes potser s'hauria adonat que sí, que veles i vents complirien al capdavall els seus desigs, però que els camins de la mar sempre són dubtosos. Que Mestral i Ponent li han guanyat la partida a la rosa dels vents capritxosos. I que si un coupe de dés jamais n'abolira le hasard, doncs A joc de daus vos acompararé. Que la mort era sota els para-sols. I que ja no li queda altra que fer honor a la seua onomàstica. Perquè més enllà del que dicten els tribunals, la sentència definitiva és condemnatòria: pena d'eternitat i un dia.
dimecres, 7 de setembre del 2016
Soria
Sòria, il·lustre i gloriosa ciutat, al bell mig de la qual pot trobar el viatger curiós i afanyat el seu famós i ínclit aqüeducte -¿pot ser ínclit un aqüeducte?, bé, tant s'hi val- el mundialment reconegut com a monument d'enginyeria civil romana més important. I què podríem dir del famós… Ei, Vicicle, Vicicle!!... Sí, què passa?... Que el famós aqüeducte romà no és de Sòria, sinó de Segòvia… Sí, ja, bé, bo, al que anàvem: i què podríem dir que no s'hagués dit ja, ara que dic el que dic, de l'internacional cochinillo de Sòria, típic i exquisit plat del restaurant més conegut d'aquesta vil·la, Casa Cándido. I no només això, senyors… Eh, Vicicle, Vicicle!!... Què vols, ara?... Que Casa Cándido i el famós cochinillo també són de Segòvia… I no només això, senyors, el brillant guanyador el Tour de França de l'any 1988, l'extraordinari grimpeur, Pedro Delgado, Perico, va donar les seues primeres pedalades a Sòria… A Segòvia… A Sòria… No, tornes a estar equivocat, Vicicle, Perico va nàixer a Segòvia, és de Segòvia i viu a Segòvia… Però no parlaríem amb seny i justícia, què dic amb seny, què dic amb justícia, dic amb precisió, dic amb honor, dic amb amor, dic amb justícia… Això ja ho has dit... dic d'aquesta ciutat, si deixàrem de banda les mundialment nomenades destil·leries de whisky DYC, que tots citem al demanar un soriano… Un segoviano; és diu: ponme un segoviano; també ahí l'has pifiada, Vicicle… Llavors, què té Sòria, què puc dir de Sòria, si segons tu tot és de Segòvia?... Sempre ens queden els poetes, ja saps… A veure, sí, està la cosa aquesta del Machado, Campos de Castilla. Hi va conèixer a la seua dona, la Leonor; pobra, què jove va morir... Machado, però, només va passar a Sòria cinc anys, perquè on va establir-se com a catedràtic de francès va ser a Segòvia, gairebé tretze anys… Llavors, deixem-ho córrer lo del Machado. I potser que lo de Sòria, també… Millor, perquè en aquest currículum segovià, tot i ser un dels nostres, no sé si Sòria podrà competir amb un mínim de solvència, la veritat… Ah, ara que pense: Sòria, ciutat que conserva la seua muralla medieval com si fos un segle XI al XXI, total, només hi ha una ics de diferència. Perquè una ciutat amb una muralla conservada en la seua totalitat sempre és un plus… Àvila, la que té la ciutat totalment emmurallada és Àvila, tornes a equivocar-te, Guindos.
diumenge, 14 d’agost del 2016
L'examen
Estic nerviós. Molt nerviós. Sempre m'han inquietat els exàmens, i molt més si es tracta d'una prova la qual confirmarà o no la meua propera i definitiva nacionalitat: la viciclista. Fa uns dies vaig entregar la meua sol·licitud i vaig pagar les taxes: 85 € de l'ala; bé, tot siga donat per ben pedalat. Vull fer oficial la meua nacionalitat, la nacionalitat viciclista. Elemental. El que no acabe de saber, és què pinta en tot aquest procés o batibull l'Instituto Cervantes. Que jo sàpiga, Don Miguel mai no es va pujar a una bici -una tipus draisina, si no volem caure en massa contradiccions temporals o cronològiques, que no són del tot el mateix. Ni el pobre Alonso Quijano, Don Quijote -l'aclariment ve a compte de l'examen; elemental- va recórrer la Mancha de Dulcinea -no la de Cospedal, tot i el cognom ciclista- amb cap tipus de velocípede marca Rocinante, posem per cas. Comença l'examen. D'entremesos -ja que parlem d'en Cervantes- m'enfronte a un seguit de conceptes d'indubtable arrel viciclista, diu l'Instituto: tapa, ración i aperitivo. Uf, vaig dir jo. La cosa no té fàcil explicació viciclista. Tapa, el que és diu tapa, només tens la tapa de l'eix de pedaler -als models més econòmics- i la tapa dels coixinets de les dues rodes, tot i que, a més a més, podríem afegir la tapa que a la potència fixa la direcció, i com a molt la tapa dels cervellets que habitualment protegim amb el casc, i que sempre pots trobar arrebossats com a aperitiu en alguns bars especialitzats en triperia. I vet aquí la relació ontològica entre el viciclisme i l'art de l'aperitiu, que podríem resumir en la quixotesca expressió d'omplir la panxa, pel que toca al Sancho Panza. Crec que vaig bé. Tot quadra, com l'homònim d'una bicicleta. En lo tocant a ración, la veritat, estic una mica desorientat. Només em ve al cap el tòpic castrense: pescadilla de ración -inalterable al menú dels sopars de la meua mili- i la no menys castrense cartilla de racionamiento; que traslladades ambdues al món viciclista podríem entendre com a subidilla de ración i pastilla de racionamiento -dopatge, és clar- tot i que no sé si són aquestes les referències correctes. De primer plat, l'Instituto ens pregunta per la projecció internacional dels Churros, la Sangría i la Tortilla de patata. Anem a pams. Dels Xurros, que em perdone l'Instituto, però jo no puc conèixer la presència que els parlants castellans de València tenen al món mundial -tampoc sé la dels parlants valencians; elemental- i vaja des d'ací les meues disculpes a tots els Xurros i no Xurros internacionals per la meua ignorància. De la sangria sí que en sé, faltaria més. Això és ben habitual al món de la competició ciclista, que no viciclista. Trau-li sang al campió. Posa-li sang al campió. Transfusió amunt, transfusió avall. Què bona està la sangria a l'estiu ciclista. Ei, compte amb les anàlisis. I em queda la tortilla de patata i el seu abast internacional. Definisca vostè, Vicicle, la truita de creïlles, em diu el professor, tal i com si d'una sèrie o pel·li americana es tractés. Que sempre estan amb la mateixa mania. Definisca açò, definisca allò. Sempre al darrere del concepte, xuclant-li roda. Deu ser que l'americà mig, i el de pam i mig també, és molt aconceptual. Bé, no desbarrem. Definisca, Vicicle: truita feta amb els ous d'una de les aus mes covards, la gallina, i els tubèrculs que varen dur des de l'altiplà andí al segle XVI. D'això, que molts del que avui estan asseguts fent l'examen ens podrien donar lliçons. Abast internacional assegurat, perquè de gallines i manllevadors n'hi per tot arreu. Elemental. Però el plat fort estava per arribar. Los Toros. Els bous: "espectáculo con gran público más antiguo de España y uno de los más antiguos del mundo", inclòs entre els "signos, símbolos y objetos relacionados con las fiestas". Bé, què dir, què fer? Mentre pedales només tortures el teu cos. A qui li pot interessar el patiment d'un pobre animal, sinó als pobres d'esperit i criminals no confessos? Elemental. I de postres: un cop d'estat descafeïnat, tocaet o maquillat en conflicte inter pares, i una darrera pregunta amb trampa: ¿cuántos ciudadanos deben respaldar una iniciativa legislativa para poder presentar una proposición de ley? I dic trampa, perquè si el rebuig de milions de persones a una guerra -la de Irak, fem memòria- que ens ha portat a l'actual situació internacional, se'l passà per l'entrecuix un pobre d'esperit i criminal no confés, que només volia posar els peus damunt una tauleta d'un ranxo a Texas, què importa la xifra? Elemental, estimat Watson. I si avui és la Vespra, demà és la Festa. I si un poble rebutja la seua llengua, com respondrà l'examen?
dimarts, 28 de juny del 2016
The program
Pel que sembla, encara és molt efectiva, oi?... No, estàs molt equivocat, ja fa temps que la deixàrem de banda… Doncs sempre ens va donar de bons resultats… Sí, no t'ho discutiré, però darrerament la població havia començat a desenvolupar una clara resistència al producte... Ah, no ho sabia, això explica moltes coses. Doncs mira, em sap greu pels pobres animalets, en lo bé que vivien… Va ser una època gloriosa, ho reconec, però el processament de la matèria prima no deixava de ser un quefer altament tòxic, i… Sort dels amiguets i la companyia, que per quatre perres ens feien la feina bruta malgrat les nul·les condicions higièniques. Avitáx, quina factoria puntera, ¿t'han recordes?… I haguérem continuat, no ho dubtes, però les darreres fumigacions van mostrar-se del tot insuficients… I els ocells alçaren el vol. Adéu, Avitáx, i… No tots, alguns els vàrem sacrificar… I tot siga pel bé de la societat… Sempre ens han guiat els interessos… De la majoria, no cal dir. Caram, doncs em deixes en l'incògnita. I què és el que feu ara?… Top secret… Home, però estem en confiança… Millor si no ho saps… ¿Tan greu és?... No vulgues saber més… ¿Potser que no ho entendria?... Potser… ¿Noves tecnologies?... Més antic que l'arna… Ei, marca Avitáx, vols dir?... No i sí… Com t'agrada el misteri… És que van de la mà… ¿De la mà?... O intoxiques o manipules… Ja, i què és primer l'ou o la gallina, no?... Això mateix… Ja em podries fer cinc cèntims… ¿Ací, al metro, davant de tot el personal?... Que estem en confiança, ja t'ho he dit. Més segur que un vagó del metro no és el despatx del ministre de l'interior… Tens raó, però… Vinga, home, que ningú no ens escolta… Doncs hem canviat la caca de gavina per la de gallina, no puc dir-te més… Primer la gallina i desprès l'ou; bé, els ous. M'agrada l'idea… Si no volies caldo… Dues tasses… Mira, la nostra parada… I al cristall de la porta es reflecteix el nom de la parada: Avitáx.
dijous, 16 de juny del 2016
Blat o déu
¿Conte
d'estiu?
A Gregor Samsa
Tots els anys, amb les primeres calorades de la
primavera fugissera el problema s'agreujava. L'Adelfuns, el professor Adelfuns,
ja s'ho esperava, i no li donava massa importància. Però el que estava
passant-li enguany començava a inquietar el seu reticent esperit. Perquè si
d'habitud se'n trobava tres o quatre com a molt al llarg de les setmanes que ja s'abocaven
a l'estiu o fins i tot entraven de ple a la canícula, enguany el percentatge
assenyalat deixava de ser més o menys mensual per convertir-se no en setmanal,
sinó pràcticament en consuetudinari. Encara hi tenia ben presents les que va tindre que
escombrar de la finestra i aixafar de seguida dijous passat, o les que li varen
eixir desafiant les Harmonies du Soir
del darrere del piano del seu laboratori al divendres. Sí, als laboratoris
d'aquell Centre hi havien pianos, perquè n'hi han de laboratoris i de pianos, i
com que mai no s'han barallat, encara no s'han establert fronteres ben
definides entre aquestes dues entelèquies atomistes, per tant a buen entendedor pocas palabras bastan.
Diumenge passat, com que li va tocar pedalar tot sol, va començar a donar-li
voltes a la cosa. Ja havia passat notificació de l'anormalitat de tal situació
al cap d'intendència dels laboratoris: Benvolgut
Bluetoothman, davant la proliferació de blatodeus al laboratori 0.6, em veig en
l'obligació de posar-ho al vostre coneixement. Si la direcció del Centre
d'Investigacions no resol en temps i forma tal anomalia, em veure en la
desagradable circumstància de… etc., etc. Addenda: ¿o és que la referència
internacional a la que aspireu és la d'un piano farcit de ballaroles al dintre
d'un laboratori més atipat que l'actual illa de Lesbos? Perquè, hores
d'ara, estava ben clar que les migracions de corredores, cuques molles, cuques
paneres, cuques panisseres, patxes o curianes, o com les vulgueu dir, era cosa
ben consolidada. El cap d'intendència, mentre parlava per un mans lliures
camuflat sota l'orella i amb l'esguard posat a les ones gravitacionals de la conversa
telefònica, li va contestar amb llenguatge de sordmuts que sí, que deurien
haver netejat les instal·lacions al mes de març, però que un problema de dates
(sic) li ho havia impedit i que ho faria al juliol. Però l'Adelfuns, el primer
que va pensar és que al juliol a ell ja li donava tot igual, perquè ara eren al
començament del juny i camí del laboratori ja se li havia aparegut dues vegades
el Monsenyor de l'Imperi Gay recordant-li aquella cosa de que no tot el blat
era net. Blatodeus. Blat o Déu? Blat net? Hi havia alguna connexió?, va
preguntar-se. I ara ja no sabia si apiadar-se'n o aixafar-les sense
contemplacions. Però al d'intendència la seua realitat se li havia capbussat al
buit de les ones gravitacionals i el que digués el Monsenyor l'importava tres
àtoms. Perquè, al capdavall, l'única cosa que en feien les pobres blatodeus era
traspassar la frontera que fins ara havien tàcitament acordat respectar. Ell
miraria de no destorbar els seus passadissos perduts a les circumval·lacions de
la paret falsa que era a l'entrada del laboratori; i elles, per la seua banda,
no deixarien de tindre el seu pas suspès sobre la ranura que l'absència del
sòcol les hi marcava. I entre pedalada i pedalada a l'Adelfuns li va donar per
pensar en Demòcrit. I que si com el savi de Tràcia prescrivia: lo dolç i l'amarg, lo calent i lo fred, lo groc i lo
verd, etc., no són més que opinions; i que
només els àtoms i el buit són vertaders, per què no ho podien ser
-d'opinions, vull dir- també les fronteres, tot i el buit del sòcol? I, que qui
eren ells per impedir que les pobres paneroles, paneres, panisseres, papa
paneres, panderoles, paparoles, o com les vulgueu anomenar, canviessin d'opinió
-si és que les papa xinxeres tenien d'opinions- i travessaren allò que les hi
podia suposar la seua mort violenta? I capficat com anava en aquests pensaments
atomistes no acabava d'adonar-se que potser el vertader dilema hi era al mateix
nom genèric de les pobres escarabateres, escarabatines, escarabatoles,
escarabites, escarabitxes, escarbonites, escarabotines, o com les vulgueu
anomenar, per tal de no dir-les cucaratxes. Perquè les blatodeus, potser tenien
que triar entre el blat o el déu per mirar de seguir vives, donada la
susceptibilitat que havien desenvolupat sobre el seu nom consuetudinari. Tria
que es va fer més que radical quan el company del laboratori 0.4 va
presentar-se amb un rotllo de cinta americana i en precintar entre els dos aquella
escletxa que els hi feia de frontera entre el blat o el déu varen convertir el
seu habitat natural en una mena de Guantánamo. Total, com que el seu color de
coure vell- una opinió com qualsevol altra- ja els hi venia de fàbrica. Blat o
Déu, vet aquí el dilema de la porcellanea. Cosa, evidentment, que en cap
circumstància mai no els passa a les persones, segons Demòcrit.
dimarts, 7 de juny del 2016
Tres eran tres...
Anem a pams. A veure, d'un costat estan els Borbonàires: Alicia, Carlos, Cristina y Pedro, que o són Borbón-Parma Habsburgo-Lorena o Borbón-Dos Sicilias -sense Vega, tan s'hi val la collita, i el que els hi vulgueu afegir. Capità, l'emèrit JC palito. Per cert, de la Borbón-Panamá ningú ja no hi parla, no? Quines coses. De l'altra, els Amnistiàries, és a dir, el Montoro i el seu cap, el Capo Mariano -¿hores d'ara, qui dubta dels càrrecs?. Ara, intentem quadrar els comptes millor del que ho va fer el Bárcenas, que ja té mèrit. Tres eran tres… Ah, no, que en són quatre. Tornem-hi. Cuatro eran cuatro las hijas… No, no, de filles res, que l'Alicia és tieta del JC palito; i la resta: el Carlos, cosí del JC palito, i la Cristina i el Pedro, cosins de l'Elena, Cristina i Felip be baixa palito i nebots del JC palito. Tots plegats, o tieta política o cunyat amb segones o nebots Calbotàires de l'única professional, pel que sembla, de la Casa Reial, la Sofia. Més aristòcrata impossible, perquè una aristócrata no es más que una señora de la que se conocen sus antecedentes y a pesar de ello es respetada (Perich, dixit) Tornem-hi. Cuatro eran cuatro la tía abuela, el tío y los dos primos de Elena -sense hac- y ningun@ era... No, no, açò no em quadra, perquè com escric cosí/na amb l'@? ¿Cosin@? ¿I tiet/tieta? ¿Ti@? ¿Tió?... "Que cagui el Tió". I mireu que el problema no és el 3%, sinó només un 1,8% per repatriar -cosa de patriotes, és clar- el que tenien amagat… no, d'amagat res, custodiat a Suïssa per un pastor -tant s'hi val d'ànimes, d'ovelles o de calés amb nòmina a Lombard Odier- un pastor, dèiem, suïs i flautàire, com tots els pastors suïssos. Amb els Flautàires hemos topado, amigo Sancho. L'Heidi, millor ni esmentar-la. I al seu avi, que millor no deixe el negoci de la fusta, per si de cas. ¿I si canviem d'infanta?... Cuatro eran cuatro los familiares de Cristina de Urdangarín, cuatro eran cuatro… Com que quatre? Amb cognoms tan llargs, amb guionets i copulatives -sobretot moltes copulatives- i només quatre familiars?... Vinga, home, qui pot creure-s'ho?... És que és una llicència poètica… Ah, caram, haver començat per ço -com que parlem d'antigalles… Tornem-hi. Cuatro eran cuatro los familiares de Cristina de Urdangarín, cuatro eran cuatro y ninguno era de postín. "Postín", quina cosa més rància… Doncs llevem a l'Urdangarín. Cuatro eran cuatro los familares de bla, bla, bla; cuatro eran cuatro y ninguno era china… chino… chin@. No, res a fer. I si provem amb el be baixa palito?... Cuatro eran cuatro las hijas -sí, filles, què passa, que estic ben fart del lligonet familiar- de Felipe, cuatro eran cuatro y ninguna era… Però quina cosa rima amb Felipe?... Bé, si no pot ser consonant, doncs que siga assonant: cuatro eran cuatro y ninguna era elite… Això sí que em fa gràcia a mi, mira. Com quan parlen de la categoria elit de ciclisme. Mireu, només falta que posem pel mig els Cicletàires. Tot plegat, l'única cosa que em queda clara, és que tots: els Borbonàires, els Amnistiàires i els Calbotàires -res a dir d'alguns, no tots, eh, Flautàires i Cicletàires- tenen el mateix problema que les tres filles d'Elena... que, no oblidem-ho, va ser raptada a la platja del Perellonet de València. Quin desencís -per dir-ho amb elegància, perquè si no diria quina merda- d'Ilíada va dur-nos l'Elena sense hac María Isabel Dominica de Silos de Borbón y Grecia, la raptada del Perellonet de malnom, ara que m'ho repense.
divendres, 26 de febrer del 2016
ARCO
Quan em va dir que deixés la bici a l'entrada, lligada al ferro que eixia de la porta, vaig quedar-me ben parat. És que l'exposició no n'és pas per a esperits sensibles, em va aclarir. Bé, i jo?... ¿Tu? Tampoc no sé si ho suportaràs, la veritat… Però, quina mena d'exposició és aquesta?... Art viu, amic meu… El gran art sempre és viu… No pots ni imaginar com de viu és el que anem a veure… Quan de misteri, quina intriga. ¿Segur que és una exposició de quadres, i no una ensarronada?... Home de poca fe… A la tauleta que donava pas a la sala, no hi havia l'habitual exposició del catàleg de l'exposició -no he pogut resistir-me al joc de paraules, ja em perdonareu. Al seu lloc hi havien bosses, moltes bosses, ben alineades, com les dels avions, i també auriculars, com els dels autobusos. L'estomac se'm va encongir, i les orelles també. Què són, quadres gore amb visita guiada heavy metal?... No exactament… A la fi, vàrem entrar a la sala, que com a toc entre inquietant i macabre -massa teatral per al meu gust- reproduïa a la part superior de la porta les paraules del Dante: Lasciate ogni speranza, voi ch'entrate. No seria per tant la cosa. D'antuvi em va semblar un infern molt convencional: els quadres tenien una lacònica etiqueta amb el seu títol, i estaven ben alineats al voltant de la sala. El primer es deia: Gnoms. La seua estètica recordava les icones russes. Reproduïa un gnom -rus,vaig pensar- allargant, amb passes maldestres, les seues cames tortes. No li veig el vòmit enlloc… I no havia acabat la frase que de sobte el gnom va començar a udolar i convulsar-s'hi. Era espantós. Mil, dos mil, tres mil, quatre mil… I cada volta que pujava un miliar, el gnom, representat com un trencanous -¿homenatge a Txaikovski?- anava amputant-s'hi els dits de la mà dreta amb el trencanous que duia a la mà esquerra. Yo te quiero Alfonso, coño, te quiero, coño..., vaig sentir pels auriculars, i el gnom va quedar sense les seues cames tortes, cercenades pel desassossec de la comptadoria mentre la sang empastifava la catifa de bitllets escampats. Caram, sí que es viu, sí. A Goms, li seguia Il vecchio castello. Un trobador, de cabells blancs Bernat de Benavent, cantava sota el balcó. Soy un yonki del dinero. I la mà del trobador, convertint-se en urpa, trencava les cordes del llaüt, mentre li canviava la cara a la de Barcebrú i el seu ventre anava inflant-se perillosament. Sé fuerte, Luis. I els budells li rebentaven esguitant les fulles de l'enfiladissa, darrera oportunitat d'amor per a la midons amb cos de pedal. La pudor s'escampava per la sala. Vaig patir la primera arcada. Tuileries. Arribe al tercer quadre, i ja no sé què pensar de com està l'art contemporani. A l'albereda d'un jardí n'hi ha un grup de xiquets. Em tranquil·litze. Pel que canten, sembla que ja no tenen escola. Bé, que mai no l'han tingut, tant sols uns barracons a preu de vivenda de gran luxe, però que el xàfec se'ls ha endut barranc avall. Que llueva, que llueva… I els nens es refreden, i tussen, i ploren. I jo no sé com abrigar-los, com consolar-los. La boca negra d'aquell home de roba negra i alçacoll baveja. Em desespera no poder donar-les avís del perill. M'entra un atac d'ansietat i fujo. Segona arcada. Bydlo. Un parell de bous tiren d'una carreta. La carreta, amb dues rodes enormes, diuen, és polonesa. I no es mou. No es mou. Potser les rodes són massa grosses. Potser. I, a més, el cap d'un dels bous cau degollat. I la carreta queda aturada, incapaç d'eludir el cap que hi ha per terra, mentre les potes cegues dels brau llisquen al fang sanguinolent. Ballet dels pollets en les seues closques. Piotr -Petinka, pels amics- i Albertovich celebren les seus noces. El banquet -cap cosa de socràtic- està preparat. Però els convidats no hi arriben. Els nuvis comencen a perdre els nervis i a recriminar-s'ho. Ya te lo decía yo… No, fui yo el primero en dudar... I cada volta que parlen, al fons del quadre, al punt de fuga, un tal Pavel riu a riallades desproporcionades. I els nuvis trenquen els rams, les flors roges, les roses roges, la vellutada consistència de les quals supura la pus verdosa i pudenta de les traïcions. Samuel Goldenberg i Schmuyle. Com el deu Jano, Samuel i Schmuyle són les dues cares d'un sol individu. L'un, arrogant: Que no me imputen, que no me detengan. Que me llamen y yo daré todas las explicaciones. L'altre, un ploraner: ¿Queda algo de humanidad? ¿En el periodismo, en la judicatura, queda algo de humanidad? Estoy harto. I Samuel-Schmuyle, de tant capgirar el cap i el caràcter, ofega l'oxigenació i el drenatge del seu únic cervell. A poc a poc, se li declara una hidrocefàlia. La pressió encefàlica és tal, que afecta els glòbuls oculars, i els ulls cauen de les seues conques. Cec, desorientat i tumefacte, l'esgarip que l'ix del fons de la seua por majúscula escampa l'halitosi de la mentida per la sala. Tercera arcada amb nàusea important. El mercat de Limoges. La còlera domina l'escena. Nadezhda i Kristina s'estiren els cabells. La primera, dóna un cop de peu al ventre de l'altra, mentre la segona li talla el pit esquerre d'una ganivetada. Del pit obert ix una serp blanquinosa que envolta el coll i busca ofegar la contrincant; però el ganivet, embogit pel festival de sang i odi, secciona la jugular de la dona-serp, que no cedeix l'ofegament, però li obliga a vomitar alacrans negres com si d'una font d'insectes es tractés. Els alacrans cobreixen la Nadezhda. Cuarta arcada. Catacumbes. Dues ombres visiten les catacumbes de París. Porconsiguiente i Muchoespañoles, són els seus noms. A la llum d'una llanterna semblen buscar no se sap què. Fan repàs de les deixalles humanes arraconades a tort i a dret, i amb presses. Es motivo de honda satisfacción... No, este no. Ponle el pedrusco encima. En caure-li el cudol al damunt, un líquid espès i groguenc esguita les sabates de les ombres. Aún le quedan gusanos, aclareix l'ombra de la dreta. Con éstos lo único efectivo fue la guillotina, la quimio de unas elecciones democráticas ya ves en lo que quedó. Váyase, Sr. González... No, tampoco… ¿Pedrusco?... Sí, cuidado con los zapatos. I en caure-li la pedra, esclata, socarrant la roba de les ombres. Aún le quedan gases de destrucción masiva, aclareix l'ombra esquerra. Somos sentimientos y tenemos seres humanos, afegeix l'ombra dreta. Si al menos Hitler y Stalin hubieran pasado por Pontevedra… Tienes más santo que una razón… La llanterna s'apaga. A les palpentes i caiguts, arriben al que sembla l'ossera principal. Españoles... Nos hemos quedado sin pilas… Ya no las necesitamos. Aquí están las nuestras… Me pregunto, quién arrojará las piedras sobre nosotros… No importa, también les guardamos una sorpresa. La cabanya sobre potes de gallina. Una cabanya en forma de rellotge on viu la bruixa Barbellaga. Les seues potes de gallina li serveixen per atacar a qualsevol que se li acoste, sobretot els nens. No dimito; ni me lo planteo. Todo es falso. I a la bruixa li cau l'orella esquerra i després la dreta. Però ella, com si d'un Saturn cinc estrelles Michelin es tractés, continua triturant ossos de xiquets al seu morter. Li cau el nas, també el llavi inferior, i decideix llevar-se els cabells, i la perruca arrossega la seua cara, i perd el rostre, però els ulls continuen desafiant el passejant. Davant l'espectacle, la cinquena arcada dóna pas al vòmit convulsiu. Alleujat en part, vaig buscar l'eixida. A mà esquerra és el darrer quadre. La Gran Reixa de Picassentburg. Projecte d'una gàbia descomunal, en l'antic estil, amb cúpula en forma de rossinyol, per a honrar la memòria de tots els pardals del món. Fart de tanta maldat em promet a mi mateix no tornar a visitar mai més aquesta sala, ni aquests pardals. Vaig intentar esbrinar el nom de la sala, però només una lacònica plaqueta al costat de l'eixida servia de dedicatòria: A la memòria de Dorian Gray. I me'n vaig anar.
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